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LOS CINCO MINISTERIOS CONFORME A EFESIOS 4:11

 


 Reconocemos y afirmamos la vigencia de los cinco ministerios, respaldados por la Biblia. Agustín de Hipona dice lo siguiente: "Donde habla la Escritura, habla Dios". Las Sagradas Escrituras son para nosotros el aliento divino de Dios, siendo su medio actual de comunicación, y reconocemos su autoridad para enseñarnos y guiar nuestras acciones. 
 
Adentrándonos en la materia, es esencial comprender el contexto de la epístola a los efesios escrita por el Apóstol Pablo. Esta epístola es única al mencionar los cinco ministerios en su orden, establecidos por Jesucristo antes de su ascensión al cielo. Creemos firmemente en el llamado y la función de estos ministerios: Apóstol, Profeta, Evangelista, Pastor y Maestro. Estos dones son respaldados por las Escrituras, y su reconocimiento y ungimiento son fundamentales según lo establecido por la Biblia, siendo responsabilidad del concilio y la congregación. 
 
Durante la escritura de esta epístola, el Apóstol Pablo se encontraba bajo prisión en Roma (Efesios 3:1; 4:1; 6:20), y otras epístolas como Filipenses, Colosenses y Filemón forman parte del grupo llamado "Epístolas de la cautividad". Su encarcelamiento se debió a su predicación sobre Jesús, incluyendo la entrada de gentiles en el templo. A pesar de su encarcelamiento, Pablo no dejó de transmitir su mensaje a través de cartas, siendo la epístola a los Efesios una fuente rica en enseñanzas que aún aplicamos hoy, agradeciendo la gracia de Dios. 
La epístola destaca la unidad entre Cristo como cabeza de la iglesia y la iglesia como su cuerpo, reflexionando también sobre la unidad entre judíos y gentiles. Efesios 4:11 enumera los cinco ministerios, indicando que Jesús mismo los dio, debemos entender que no elegimos nuestros dones, sino que son otorgados según la voluntad divina. Todo don y llamamiento provienen del Padre. 
 
Para profundizar en el estudio, abordaremos cada uno de los cinco ministerios, comenzando con el Apóstol, explorando su llamado y función. 
 
Los 5 Ministerios: Funciones y Límites según Efesios 4:11 
Efesios 4:11RVR1960 
11 Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros,1 
 
El pasaje de Efesios 4:11 destaca la designación divina de cinco ministerios dentro de la iglesia: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Este estudio analizará cada ministerio, sus responsabilidades y limitaciones, considerando las implicaciones gramaticales y teológicas del texto. 
 
Contexto Bíblico: 
Efesios 4:11 establece que Jesucristo constituyó estos ministerios para el beneficio y crecimiento de la iglesia. La traducción de la palabra "constituyó" en la Reina-Valera 1960 plantea la idea de poner en una posición de dignidad, pero en griego, se traduce más precisamente como "Él mismo dio", resaltando que Cristo otorga estos dones según su voluntad. 
 
Llamado Divino: 
El verso subraya que el llamado a estos ministerios es divino, no basado en elección personal. El texto de 1 Pedro 5:1-4 refuerza la idea de que aquellos en posiciones de liderazgo deben servir con integridad y sin buscar ganancias deshonestas. 
 
a. Apóstol: 
El apóstol tiene la responsabilidad de preparar al pueblo de Dios y reflejar a Cristo. Su llamado incluye tareas como supervisar, enseñar, profetizar y evangelizar. Se destaca que el apóstol no debe buscar ser servido, sino servir a Cristo y la iglesia, siguiendo el ejemplo de Jesucristo. 
El llamado al apostolado implica la tarea de servir. El apóstol no está en su función para ser servido, sino para reflejar a Cristo en su labor apostólica. Hebreos 3:1 destaca que Jesús, el apóstol y sumo sacerdote, es nuestro modelo para seguir. El apóstol desempeña un papel vital al levantar, supervisar, asignar, enseñar, profetizar, evangelizar y pastorear. Además, debe tener activos los otros ministerios para ejercer plenamente su llamado.
 
 
Es fundamental destacar que el apóstol no debe adoptar una actitud de "súper apóstol", buscando ser servido en lugar de servir. La advertencia de Pablo en 2 Corintios 11:5 sobre los "superapóstoles" resalta la crítica a aquellos falsos líderes que distorsionan el verdadero propósito del apóstol, que es servir a Cristo y a la iglesia. Es de suma importancia permanecer con los pies bajo la tierra y reconocer que todo es de Dios y vuelve a Él, nosotros sólo somos administradores de sus dones por el momento. 
 
b. Clases de Apóstoles en el Nuevo Testamento: 
El Nuevo Testamento revela tres clases de apóstoles. Primero, los doce, testigos de la vida, obra, muerte y resurrección de Cristo, recibieron personalmente sus enseñanzas. Luego, en el primer siglo, figuras como Pablo y Bernabé, llamados después del Pentecostés, se unieron a los doce y establecieron los fundamentos de la iglesia para todas las generaciones. La tercera clase es el ministerio apostólico actual, un carácter permanente según Efesios 4:11-13, donde Cristo continúa otorgando apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros hasta la completa edificación del cuerpo de Cristo. Y esto continuará hasta que él regrese a buscarnos. 
 
La función del apóstol no es establecer nuevas doctrinas, sino evangelizar nuevas regiones, acompañar la evangelización con prodigios y milagros, fundar y supervisar iglesias, establecer ancianos, velar por la sana doctrina, la visión de Dios, la santidad y la unidad de la iglesia. Este llamado es, por lo tanto, un servicio continuo a Cristo y a la iglesia. Sin embargo, es un rol que a menudo se critica, especialmente por la presencia de falsos apóstoles, tal como advirtió el apóstol Pablo sobre los "superapóstoles". 
En conclusión, este ministerio es de función crucial en la edificación del cuerpo de Cristo y la necesidad de mantener una integridad inquebrantable frente a las críticas y desafíos. 
 
b. profeta
 
Entrando al llamado del profeta, según este pasaje, implica la función de transmitir mensajes divinos y discernir la voluntad de Dios para la edificación y guía espiritual de la comunidad. El profeta juega un papel clave al comunicar la revelación divina y contribuir al crecimiento y unidad de la iglesia. 
 
Un profeta edifica la iglesia de diversas maneras, principalmente a través de su función de transmitir mensajes divinos y discernir la voluntad de Dios. Algunas formas en las que un profeta contribuye a la edificación de la iglesia incluyen: 
 
1. Revelación y Corrección: Los profetas pueden recibir revelaciones específicas de Dios que brindan dirección y corrección a la comunidad. Esto ayuda a mantener la iglesia en el camino correcto espiritualmente. 
 
2. Confirmación de la Palabra: Un profeta puede confirmar o validar la enseñanza y la predicación basada en la Palabra de Dios. Esto fortalece la fe y la comprensión de la congregación. 
 
3. Discernimiento Espiritual: Los profetas poseen un agudo discernimiento espiritual, lo que les permite identificar y abordar cuestiones espirituales y desafíos dentro de la iglesia. 
 
4. Consuelo y Exhortación: A través de mensajes proféticos, los profetas pueden consolar a los afligidos y exhortar a la congregación a vivir en santidad y obediencia a Dios. 
 
5. Intercesión: Los profetas a menudo desempeñan un papel activo en la intercesión, orando fervientemente por la iglesia y su misión. 
 
6. Promoción de la Unidad: Transmiten mensajes que fomentan la unidad espiritual y la armonía entre los creyentes, ayudando a construir relaciones sólidas en la comunidad cristiana. 
 
En conjunto, el ministerio profético busca edificar la iglesia al proporcionar dirección divina, claridad espiritual y fortaleza para enfrentar los desafíos. Su papel es vital para el crecimiento espiritual y la unidad del cuerpo de creyentes. 
 
La función del profeta en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento comparte similitudes, pero también presenta algunas diferencias clave. 
 
Antiguo Testamento: 
Revelación de la Ley: En el Antiguo Testamento, los profetas desempeñaron un papel crucial en la revelación de la Ley de Dios, transmitiendo sus mandamientos y advertencias al pueblo de Israel. 
 
Anunciadores de Juicio y Restauración: Muchos profetas del Antiguo Testamento anunciaron juicio divino debido a la desobediencia, pero también ofrecieron esperanza al hablar de la restauración futura para Israel. 
 
 
Comunicación Directa con Dios: Los profetas a menudo experimentaron visiones, sueños y comunicación directa con Dios para recibir mensajes que debían transmitir al pueblo. 
 
 
Nuevo Testamento: 
Foco en Jesucristo: Con la venida de Jesucristo, el énfasis profético cambió hacia la revelación de la salvación a través de él. Los profetas del Nuevo Testamento centraron sus mensajes en el Mesías y su obra redentora. 
 
El Espíritu Santo: Tras la ascensión de Jesús, la promesa del Espíritu Santo permitió a todos los creyentes tener acceso directo a la guía divina. Aunque los dones proféticos continuaron, la dinámica cambió con la presencia del Espíritu en toda la comunidad. 
 
 
Enfoque Pastoral: Los profetas del Nuevo Testamento también desempeñaron un papel pastoral, exhortando, enseñando y edificando a la comunidad cristiana. El énfasis estaba en la construcción y fortalecimiento de la iglesia. 
 
 
En resumen, mientras que los profetas del Antiguo Testamento a menudo anunciaban la voluntad de Dios en relación con la Ley y el juicio, los del Nuevo Testamento centraron su mensaje en Jesucristo, la salvación, y desempeñaron roles pastorales dentro de la comunidad cristiana. En fin todos los dones van de la mano por esa razón podemos ver que el Apóstol Pablo usa la metáfora de un cuerpo. La importancia de la unidad es esencial en el cuerpo eclesiástico. 
 
 
c. El Evangelista
 
En el estudio del ministerio del evangelista, es esencial comprender su función fundamental. Primeramente, el evangelista no está destinado exclusivamente a predicar en las iglesias, ya que esa sería una tarea correspondiente a otro ministerio. El término "evangelista" encuentra su significado en el griego euangelistés que se traduce como "mensajero de lo bueno" y deriva de eu (bien) y ángelos (mensajero). Euángelos, en la época helenística, refería al mensajero que anunciaba victorias, buenas noticias políticas o personales, e incluso oráculos. 
 
Este término aparece exclusivamente en el Nuevo Testamento, donde el verbo euangelízomai significa dar o proclamar buenas noticias. Jorge Himitian destaca su mención en Hechos 21:8, 2 Timoteo 4:5 y Efesios 4:11, asociándolo con figuras como Felipe y Timoteo. 
El don de evangelismo, presente en cada individuo, implica anunciar las buenas nuevas, pero no todos comprenden su uso adecuado. Aquellos dotados con este don a menudo viajan para predicar el evangelio y llamar al arrepentimiento. Los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, llamados "los evangelistas", registran el ministerio de Jesucristo, enfocándose en las "buenas nuevas". 
Es crucial recordar que el título de evangelista no debe ser utilizado para autopromoción, olvidando el mensaje central, que es anunciar el evangelio de Cristo implica resaltar su muerte y resurrección. Este ministerio debe estar sujeto al ministerio apostólico, activo y en obediencia a la congregación. Un evangelista solitario, no vinculado a ningún concilio o iglesia, carece de esa sujeción esencial. Se aconseja a los pastores que al invitar a un evangelista se comuniquen con su pastor, realizando las preguntas necesarias para asegurarse de que no solo sea reconocido externamente, sino también dentro de su propia iglesia. 
 
 
d. Pastor: 
El ministerio pastoral, un don que va de la mano con el del maestro, despierta la necesidad de comprender su función en el cuerpo de Cristo. En este don comprenderá la esencia del pastor, su llamado divino, responsabilidades y desafíos en el servicio a la grey. 
 
Definición y Funciones del Pastor: 
 
En su esencia, el pastor comparte la labor con el maestro, centrando su tarea en el cuidado del rebaño asignado. Esta responsabilidad abarca alimentar, proteger, guiar y corregir. Es fundamental reconocer que los miembros no son propiedad exclusiva del pastor, sino del Señor, el Pastor de Pastores (1 Pedro 5:1-4). 
 
El Llamado Divino: 
 
El nombramiento para ser pastor no es casual, sino un llamado del Eterno. Marcos 3:14 establece que Jesús constituyó a los doce, siendo los apóstoles aquellos que estuvieron con Él. Este llamado no surge de la persona, sino que es otorgado por el Señor, como se evidencia en Hechos 14:23 y 1 Corintios 12:28. 
 
Responsabilidades del Pastor: 
 
Ser pastor conlleva la responsabilidad de alimentar al rebaño con la auténtica palabra de Dios. Juan 21:15 destaca la instrucción de Jesús a Pedro para apacentar sus corderos, subrayando la necesidad de compromiso con el Señor y amor hacia aquellos bajo su cuidado. 
 
Desafíos y Herramientas Pastorales: 
 
El ministerio pastoral enfrenta desafíos únicos, requiriendo el uso de herramientas pastorales. Pablo advierte sobre falsos maestros en Hechos 20:29, resaltando la importancia de mantenerse fieles a las enseñanzas apostólicas. Preparar líderes para la obra y afrontar los retos de la sociedad contemporánea son tareas que demandan un pastor saludable y vigoroso. 
 
Conclusiones y Responsabilidad Pastoral: 
 
El ministerio pastoral es una carga seria y elevada, implicando alimentar, cuidar, proteger, guiar y rendir cuentas con amor y desinterés. Hebreos 13:17 exhorta a obedecer a los dirigentes, ya que velan por las almas y darán cuentas con alegría. El pastor, como guía espiritual, cumple un rol vital en el cuerpo de Cristo, sirviendo con devoción y responsabilidad hacia la grey del Señor. 
 
 
 
e. Maestro:  
 
El cuerpo de Cristo, representado por la iglesia, se compone de diversas funciones, cada una cargando con un don otorgado por el Señor. En esta parte del estudio se enfocará en la función del maestro, analizando su responsabilidad y relevancia en la iglesia. 
 
Dones y Funciones según Efesios 4:7,11: 
 
En Efesios 4:7 se establece que cada uno ha recibido un don, y en el verso 11 se mencionan cuatro dones especiales, entre ellos el de pastor y maestro. La construcción gramatical indica que pastor y maestro se refieren a una misma persona asignada, destacando la importancia de que un pastor sea capaz de enseñar y un maestro pueda pastorear, ambos son un solo ministerio junto. Enfocándonos en la responsabilidad del maestro, es crucial activar este don en nuestras iglesias. El líder eclesiástico debe seleccionar maestros con sabiduría, considerando la doctrina y dogmas de la iglesia para evitar conflictos. La responsabilidad primordial de los maestros es instruir a otros en la palabra de Dios, recordando que el estudio de la sagrada escritura no tiene fin, debemos continuar escudriñado para poder comprender la voluntad del Padre en nuestras vidas, como maestros debemos enseñar la que dice la biblia. La doctrina que el Señor Jesucristo nos dejo y que le enseño a los discípulos. Como maestros nuestro deber es enseñar de la vida, muerte y resurrección de Cristo y esto incluye su regreso por la iglesia, son temas esenciales para la grey. 
 
Mandato de Conocimiento y Enseñanza: 
 
Salmo 32:8 
8 "Te haré entender y te enseñaré 
el camino en que debes andar. 
Sobre ti fijaré mis ojos. 2 
 
 
El Salmo 32:8 subraya el mandato divino de entender y enseñar el camino del Señor. Este conocimiento no solo es un deber para los maestros, sino también para todos los hijos de Dios. La instrucción bíblica en el hogar, como se insta en Efesios 6:4, es crucial para guiar a los hijos en la disciplina y enseñanza del Señor. Nuestro deber como hijos de Dios va más allá que una reunión entre hermanos en la fe. Esto con lleva vivir una vida de separación a lo que este mundo ofrece y solo lo podemos hacer con la ayuda de Dios y eso requiere leer, escudriñar y orar si no tenemos estas herramientas estaremos participando en lo que el mundo ofrece. 
 
Compromiso Continuo y Herencia Espiritual: 
 
Similar a cómo los Apóstoles continuaron enseñando después de caminar con el Señor, los maestros tienen la responsabilidad de preparar futuros líderes en el ministerio. El compromiso de un maestro trasciende la simple transmisión de conocimiento; están formando no solo discípulos, sino futuros apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. 
 
Enseñar con Amor y Pasión: 
 
El compromiso de un maestro va más allá de impartir información; implica dejar una marca duradera en las vidas de los estudiantes. Cada enseñanza, por más simple que parezca, puede tener un impacto significativo. El llamado es enseñar con amor y pasión para el Señor, guiando a las personas a llevar el mensaje de Dios a todas las áreas de sus vidas cotidianas. 
El rol del maestro en el cuerpo de Cristo es esencial para la formación espiritual y el crecimiento de la iglesia. Con una enseñanza arraigada en la palabra de Dios y entregada con amor, los maestros desempeñan un papel fundamental en la construcción de un cuerpo de creyentes comprometidos y capacitados. 
 

 

conclusión: 
 
En conclusión, cada don otorgado por Jesucristo nos hace responsables de cómo lo administramos. Siempre recordemos que lo que llevamos no es nuestro, sino de Dios mismo; somos simplemente vasos que Él se complace en utilizar. 
 
En Efesios 4:12-13 se destaca la importancia de capacitar a los santos para la obra del ministerio, contribuyendo a la edificación del cuerpo de Cristo. El objetivo es alcanzar la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, llegando a la plena madurez y a la estatura de la plenitud de Cristo. 
 
Es esencial reconocer que cada don proviene de Dios. Mantener la unidad que proviene del Espíritu nos permite experimentar el respaldo divino en nuestras empresas, siempre con el propósito de glorificarlo y expandir el evangelio. 
 
En resumen, busquemos mantener la unidad espiritual y trabajar para la gloria y honra de Dios, así como para la expansión del evangelio.
Gracia y Paz. 

Josue Betancourt  

 


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